Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2007.
Resumen
- 02/08/2007 15:33 - Nada te dirige
- 04/08/2007 11:57 - Ponte Protección Solar
- 05/08/2007 20:54 - Un poco de sentido común...
- 06/08/2007 10:01 - De nuevo... Lunes
- 11/08/2007 15:48 - De momento, es lo que hay
- 16/08/2007 08:17 - Goodbye, friends
Nada te dirige
Hay veces que una canción o una imagen es capaz de trasmitir más que una parrafada...
Ponte Protección Solar
Después de acostumbrarme a vivir sin hacerlo, de haber dejado atrás la presión que recaía sobre mis espaldas, del tiempo que perdía antes, durante y después, de la obsesión por superarme cada vez, de los comentarios de los que me glorificaban y de los que me crucificaban por no haber sido partícipes... he vuelto a hacerlo. Prometí retirarme y tardar años en meterme de nuevo en faena, aunque tuviera que aguantar trabajos imperfectos de otros. Me había quemado demasiado, y no pude aguantarlo más. Necesitaba un cambio, un nuevo aire que me renovara... y creí que lo había conseguido. Aunque me picaran (y yo soy muy picajosa), aguantaba porque sabía lo que me convenía. Pero hoy, esta mañana con 3 horas de sueño a mis espaldas, he vuelto a caer en el vicio. Lo he hecho por mi hermana (pa que luego me digan que no hago na por por ella), ella insistía e insistía y al principio pude decir que no, pero ella se buscó a un aliado que también presionó... y caí... Soy lo peor...
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He vuelto a hacer una tortilla de patatas.
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Cambiando radicalmente de tema, os dejo este video que considero que más de uno/a debería ver (yo incluida), reflexionar y poner en práctica. (Gracias Carlos). La parte de la rodilla me pareció hasta ironía xDD
La musiquita me parece un poco malita, que to hay que decirlo.
REEDITADO PARA DECIR...
ABANDONAR PUEDE TENER UNA JUSTIFICACIÓN; ABANDONARSE NO LA TIENE JAMÁS. (Ralph Waldo Emerson)
Un poco de sentido común...
¡Por fin! Por fin un poquito de sentido común... La luz me ha venido en mitad de una de las clases con Adrian, es que por segunda vez he sentido que estaba perdiendo el dinero, y llamadme hermana de la Cofradía del Puño Cerrao, pero me cuesta ganarlo para invertirlo en nada. Así que está decidido, voy a por todas, pero sólo con 4 asignaturas, que espero no me gasten tanto como me gastarían las 5. Es que incluso de esta manera tengo más ganas de estudiar. Pensaréis que es un poco triste que sea verano y sólo piense en estudiar; pero es que prefiero pensar eso que pensar en que tengo que operarme...
Con respecto a eso, espero que la gente venga a verme al hospital, eh??? Y a mi casa, porque la recuperación es muy, muy, muy larga. Bueno, sólo os podréis librar de eso si la Virgen (no me importa cual), quiere recompensar tantos palos, obrando el milagro de ponerme las piernas como deberían estar. Prometo no ponerme en plan freaky sacando tajada. Guardaría el secreto para siempre.
Desde que es oficial lo de la operación parece que la gente valora un poco más cuando me duele la rodilla. ¡Qué amabilidad! Y eso que me aprovecho la mitad, de la mitad, de la mitad. Es que con este tema, no juego. Porque a ver si las cosas fallan, ¿¿¿¿quién me va a querer coja???? En fin..
He estado pensando en la sugerencia de SuperCoco y admito colaboraciones de quienes quieran decir algo y no les baste con los comentarios, que son pocos, casi ninguno, dicho sea de paso; o cualquier canción, video o foto, lo que se os ocurra. Que no se diga que soy una egoista. Pero vamos que como participéis como lo hacéis dejando comentarios, voy lista. Porque, una de dos, o me mentís cuando me decís que me leeis o es que sois unos flojos (SuperCoco, a ti no puedo reprocharte nada, amigo), ¡¡ya me podríais dar un poco de apoyo!! En fin, tener amigos pa esto... ainss... luego la pasota soy yo, si es que este mundo es muy injusto.
Tengo una duda personal que sería de esas cosas que se nombraban en el post de A Punto De Decir, puede que no la entienda nadie, pero espero que la persona a la que va dirigida lo pille; ¿significa que estás intentando volver o sólo es un amago para tantear?
Anda, te dedico esta canción que me encanta y me recuerda a un momento especial que viví contigo, quizás de los últimos (eso lo sé ahora, en aquel momento pensaba que sería de los del comienzo)y del cual ni te acordarás pero tampoco lo espero...
PD: Mi ritmo estudiantil peligra, mi madre me lo advirtió, ha caido en mis manos un libro que apenas he empezado y que no puedo dejar. ¡¡¡Mamá si lo sabías, haberlo escondido!!!
De nuevo... Lunes
Estoy pa' el arrastre, muerta de sueño y de cansancio. Maldito libro que me tiene enganchada y como la única manera de que no me reconcoma la conciencia es leer por la noche...
Mi jefe me ha dado buenas noticias hoy lunes, esta semana, como sabe que me muero por trabajar a todas horas me ha dicho que me concede el honor de trabar una hora más al día. ¡¡Estoy que no quepo en mí de la alegría!! Con la ilusión que me hace... (¬¬). De todas formas hay que hacer méritos por si se replantea la idea de renovarme el contrato, lalala. De todas formas, algo positivo tiene no creais, y es que en mi bloque están empezando a cortar el agua temprano, no creáis que por conciencia de ahorro, sino más bien porque tienen que limpiar el depósito. Viniendo más temprano, seguro que me da tiempo a ducharme que hoy me he tenido que lavar los dientes a duras penas, porque sólo caían gotitas del grifo.
Estoy pendiente de una llamada hoy que creo que no se realizará y si se hace, será solo para dar malas noticias. Estoy empezando a sufrir el abandono amistoso por falta de coche. Es que el viernes mi querido "5 latas" me jugó una mala pasada. Aunque a quien más le afectó fue a mi acompañante que se tuvo que quedar en casa hasta bien entrada la madrugada (tampoco estuvo mal, no???). Tendría que haberle echado un vistazo este fin de semana, aunque con lo que yo entiendo de mecánica voy lista; pero hacía tal calor que salir era un suicidio y aun soy muy joven para morir, y me queda por vivir todavía la parte menos mala de la vida. Así que iré hoy (seguro que al final no voy, si me conoceré yo...).
En fin, que no me enrollo más que mis superiores no tardarán tanto en tomarse un cafelillo, y no es plan de que me pillen con las manos en la masa. Cuando consiga un despacho propio, ya veremos que hago... (solitarios, carta blanca, internet...vale, si intentaré también trabajar un poco y tal).
Hoy os dejo una canción que me anima mucho, no es muy típica de mi, pero ya sabemos que en la variedad está el gusto... Además cuando dice eso de: "tu no la ves pero mi alma respirta y me gustas, chiquilla", ufff.. me encanta... (que tomen nota mis futuros pretendientes, porque si usan ese tonito, me tendrán a sus pies, jajaja).
De momento, es lo que hay
Ríe y el mundo reirá contigo. Llora y llorarás solo.
Goodbye, friends
El Orden De Mi Desorden, aunque pudiera parecer un juego de palabras escondía detrás una filosofía, sin ir más lejos, y como es normal, la mía. Es de sobra conocido que suelo mantener un cierto desorden en todo lo que me rodea, en el que yo, en contra de lo que se llegara a pensar, me hallo, me encuentro, me reconozco y me siento a gusto.
El Orden De Mi Desorden, nació con la intención de comunicarme en la lejanía física que mantenía con los míos, aparentemente. Y en el fondo, y puede que una razón más personal y más difícil de ver por el resto, fue una forma de canalizar mis sentimientos en clave de humor (o al menos eso es lo que intenté) de una realidad en la que a veces no me sentía del todo feliz. Creo que, El Orden De Mi Desorden, cumplió con creces ese propósito inicial, aunque no hubiera demasiados comentarios a menudo y esas cosas. Por lo que yo llegué a sentirme satisfecha y muy motivada para continuar con mi proyecto. Cuando volví junto a los míos, el factor “lejanía física” se esfumó, y paulatinamente ha ido cediendo su sitio a otro tipo de lejanía algo más dura y cruel. Esa en la que te encuentras a menos de 50 centímetros, pero en realidad estás a más de 10.000 años luz de todo y de todos.
El Orden De Mi Desorden, ha dejado de tener el significado de antaño y ha dejado de representar para mí ese lugar en el que poder ser elocuente y usar la ironía a mi favor, con fines siempre, completamente inocentes. Es evidente, que no ha cambiado el lugar, sino las condiciones. Y eso, hace que no me sienta especialmente cómoda cuando paro por aquí; a pesar de los esfuerzos de los pocos comentaristas que intentan evitar con su participación que el barco naufrague por, vete tú a saber, qué mares del olvido.
Antes, yo atribuía mi falta de orden a lo que siempre me habían hecho creer, que no lo ponía todo en su sitio por ser una floja y una vaga. Y todos se preguntaban, cómo podía vivir ante semejante desorganización. Sin embargo, siempre me defendí como gato panza arriba y lo que me faltaba de orden, me sobraba de gracia para llevarlo todo hacia delante con más o menos suerte. Por lo que terminé comprendiendo que yo necesitaba ese desorden para darle un sentido y un rumbo a mi vida. Que si todo estaba en su lugar, la que se sentía desubicada, era yo. No quiero imaginar lo aburrido que sería todo si las piezas del puzzle encajasen todas perfectamente. Si algún día eso pasase, lo más seguro es que después de terminar el puzzle, una parte de mí moriría con su última pieza.
Compartiendo mis propias teorías existenciales en este penúltimo post (siempre penúltimo, nunca último), diré que para mi la vida se asemeja (lo mismo vino algún otro listo que desconozco con las mismas teorías, ya ves tú) a una ecuación matemática. A medida que vas creciendo, tomando contacto con el mundo real y madurando, las variables que rigen dicha ecuación van aumentando, otras desaparecen porque se van resolviendo o porque comprendemos que en el fondo no son tan importantes. Como seres humanos que somos, tendemos a buscar lo simple, siendo tremendamente complejos o al contrario, según quién y cómo lo mire; y si a nuestra ecuación le quitásemos todos aquellos término superfluos y vacíos, quién sabe si no daríamos con la tan cotizada fórmula de la felicidad. Pero, ese extremo, para muchos sería como para mí encajar todas las piezas del puzzle. “Y ahora, ¿qué?”.
Pues bien, mi vida (y aquí vienen las verdaderas razones) se ha vuelto una ecuación imposible. Llena de variables que poco a poco pasan a depender de otras variables aun más complejas, y así sucesivamente. Hasta tal punto ha llegado la cosa, que ahora mismo no le encuentro un sentido lógico al movimiento que describe, aunque sé que debe tenerlo o quizás sólo quiero creer que lo tiene. El frenético caos hasta el que me he dejado arrastrar víctima de mi propia incredulidad ante circunstancias que no esperaba encontrarme a mi vuelta las cuales pensé que eran transitorias o puntuales, pero resulta que sólo eran el principio de un comienzo, han superado mis límites entrópicos. De manera que necesito reducir mi ecuación, simplificar términos y quitarme de encima variables que tal vez ya sólo son un lastre; que antes me aferraba a ellas viendo imposible eliminarlas, y ahora me hacen más mal que bien. Mi personalidad me impide continuar si no pongo algo de orden, ¡menuda ironía!
Puestos a ser honestos y sinceros (qué mejor forma de irme, como llegué), siento como si durante mucho tiempo hubiese estado pidiendo a gritos ahogados ayuda, y nadie vino al rescate o quizás no vinieron quienes yo esperaba que lo hicieran. Y eso, una vez superada mi dificultad, caló más hondo en mí que cualquier problema existente. Me hizo sentirme muy vulnerable y a la vez, enfadada conmigo misma por permitir que me hicieran sentirme tan poquita cosa. Una tristeza interna que oculto con mi dosis de raciocinio justa y diaria, se halla escondida en mí y aflora más de lo que debiera, implorándome que me centre de una vez en ella sino quiero acabar mal. Antes, me esforzaba muchísimo en explicar mi verdad, mi forma de entender todo y a todos, lo que yo veía con mis idealistas o fatalistas ojos, me gustaba compartir mis teorías, mis ilusiones, mis victorias y mis derrotas, mis proyectos, mis enfados, mi dolor y mi alegría. Me sentía útil ayudando a quien me lo pedía, entregándome a una causa, animando, apoyando, intentando hacer ver el vaso medio lleno… pero, hoy, esta misma madrugada, me he rendido a la evidencia, y por fin digo, basta. Los días previos, sólo hacía un amago, sólo me repetía que se tenía que acabar, que no seguiría así… Creo que ya se vuelve más realidad que otra cosa. No puedo seguir tirando de tantos carros, cuando he sentido que no se movían si mis fuerzas fenecían; he aguantado parada tomando aliento a base de las promesas de compartir la carga, y con el tiempo, todo ha seguido igual. Y me canso de luchar en vano. Supongo que me voy haciendo mayor y tengo que ir reservando mis energías sin despilfarrarlas en “imposibles” porque mi vida apenas empieza y lo que me depara el futuro será mucho más duro que lo que me pueda pasar ahora. Y dentro de esa dureza, tendré que saber buscar mi comodidad, mi manera de encontrar la forma en la que sienta que vale la pena seguir por duro que sea. Llámalo felicidad, o llámalo X. El motivo o la razón.
Puede que sólo sea cuestión de orgullo. No lo sé. De esto, como de todo, aprenderé. Si soy sincera me doy algo de miedo, por el endurecimiento que estoy sintiendo. Aunque todo parezca una queja, en realidad no lo es, sé que me estoy haciendo mucho más fuerte de espíritu, ya no me derrumbo como antes. Y eso, a la vez que positivo, puede que me resulte algo triste si miro hacia atrás. Me estoy sorprendiendo a mi misma. Si se que cada vez tomo más y más distancia, e interiormente aun más. Durante este tiempo quiero conseguir no construir una barrera contra el mundo, por eso tengo, debo y quiero reordenar mi ecuación, y volver a mis límites normales de desorden generalizado. No estoy triste por lo que se fue, estoy aceptando más y mejor de lo que creía, aunque me ha hecho falta tiempo para verlo todo con más claridad.
Por ello a, El Orden De Mi Desorden, quiero mantenerlo al margen, para que no se oscurezca si yo lo hago; para que conserve la ilusión y las ganas de la niña que era y la que quiero recuperar aun con más fuerza, valentía y madurez. Y eso pasa por echar el cierre indefinido a este garito. Pongamos que no es un adios definitivo, pongamos que es un hasta pronto. Hasta que sienta que voy asentando las bases para volver a tener un desorden dentro de mi orden.
Daros las gracias a todos los que me habéis estado siguiendo, tanto a los que se tomaban la molestia de dejar constancia de su paso, como los que leían sin hacerlo, o los que se comunicaban conmigo por otras vías. Yo, voy a seguir en el mismo lugar, en el mismo sitio. Quien quiera encontrarme sólo tiene que saber buscarme.
Un abrazo cariñoso a todos.
Nos vemos pronto.





