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Después del bajón, de la tristeza y de la impotencia que me creó los resultados del TAC el martes pasado, y siendo fiel a los poquitos lectores que me puedan ya quedar, voy a contaros qué giro inesperado ha dado el “tema rodilla”:
Como tampoco me quiero extender demasiado, iré al grano: la única solución es operarme. Y el médico (que se portó muy bien en contra de lo que pudiera pensar antes de los traumatólogos) no escatimó en detalles sobre dicha operación, la cual calificó de compleja y complicada. Primero hablaré de la causa del problema y no es otro que un mal desarrollo de mi cadera que ha ocasionado que mi cuerpo reaccionara para contrarrestar esa malformación, rotando todos los ejes de la pierna. De ese modo, me estoy cargando el cartílago y los dolores sólo irán a más.
Claro, a mi me dice que me tiene que abrir (que eso ya me da respeto) y que me tiene que cortar el hueso y “recomponer el puzzle” poniendo todo en su sitio, y me acojono (dicho mal y pronto), pero si es que encima no me garantiza que no me quede “dolor residual” (y ahí me vino a la cabeza los residuos peligrosos con los que trabajo en la oficina… absurdas asociaciones, ya ves tú), pues pienso que para qué narices tengo que operarme. Mi cara tuvo que ser tan expresiva porque el me dijo que evidentemente el dolor no sería el mismo.
El médico: ¿Tú estás dispuesta a operarte?
Adela: NO!
El médico: Vale, yo estaré aquí esperándote, cuando quieras (todo esto sonriendo)
Me sentí acorralada, era sí o sí. Pero me dio una tregua de 3 meses, un tratamiento y una radiografía precisa del lugar maldito para asegurarse. Mientras tanto a pensar y a tomar decisiones, pero todos sabemos que sólo tengo que pensar cuándo daré el paso. Hoy mi prima ha sido clara, ¿qué prefieres operarte ahora o quedarte en silla de ruedas para siempre? Si, un poco drástico, pero acojonar de esa manera va como la seda… lo aseguro.
Reconozco que me nublé, empecé a pensar que aun no sé en qué Universidad voy a terminar, no sé qué carrera, perder tanto tiempo (porque la recuperación es mínimo de 6 meses) de mi vida, y aunque parezca frívolo pensé también en mis relaciones sociales y amorosas. ¿Cómo voy a encontrar así alguien que quiera y… y esas cosas? Y que nadie me diga en rehabilitación o el fisioterapeuta, que seguro que termino siendo la reina de los abuelitos operados de cadera, y aun un braguetazo de esas características no estoy preparada para dar. En fin, que me vino el bajonazo y las ganas de llorar, aunque no llegué a hacerlo. Pero ya estoy mejor… quizás porque aun lo veo lejano…vete tú a saber.
En fin, más o menos eso es todo, el tiempo dirá qué pasará con todo, mientras tanto no vale la pena comerse el coco demasiado. Para terminar dos cositas, una es que encomiendo a mis compañeros de curro que adelantes la cita con R. L. para ir enamorándolo antes de la operación (y jajaja y jajaja) y la otra es un consejo a todos en general: NUNCA, y repito NUNCA se os ocurra haceros una prueba médica, como por ejemplo un TAC, con un tanga y menos de la marca “Roberta”,y creo que con eso lo he dicho todo. ¡¡¡DIOS QUÉ VERGÜENZAA!!!
(más quisiera tener yo una así de bien como en el dibujo)
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Autor: Supercoco
¡qUIEN TUVIERA VEINTE O TREINTA AÑOS MENOS. jAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ
Fecha: 02/08/2007 10:35.





