Ha comenzado la cuenta atrás
Esta última semana han sucedido acontecimientos inequívocos que me intentan decir que ha llegado la hora. No puedo contarlos todos porque tener un blog para ridiculizarte a ti misma, es un poco de idiotas, pero contaré alguno para que conste que empiezo a tener un grado medio alto de imbecilidad precoz, a causa de...
Dicen las buenas lenguas (las de mi madre) que ayer sacó del frigorifico una caja de cerales y de la despensa un tetrabrik de leche. Podía haber utilizado cualquier excusa para no incriminarme, pero era la única persona que había estado allí. Ergo, fui yo. (Mi mente sólo recuerda haberme preparado la merienda, tengo un vacío importante después).
El sábado me duché 3 veces. Podíamos pensar que es porque soy ultralimpia (que lo soy, eh?), pero yo no era consciente hasta que mi madre me dijo que si tenía complejo de bicho marino. Además, en una de esas me metí con gafas en la ducha y hasta que mi visión se distorsionó, no me di cuenta. (Dory, sé que para ti esto es normal, pero para mi no, y es lógico que me asuste).
Me levanto a eso de las 6 a.m desconcertada sin saber qué día y qué hora es, y creyendo que llego tarde o a trabajar o a las clases.
Canturreo sin cesar cierta sintonía política sin venir a cuento mientras doy pequeños saltos de camino a casa de la loca de mi amiga.
Sólo, sólo, sólo pienso en nombres científicos de bichitos, y cuando no logro recordar alguno, se me queda una cara de boba impresionante.
Hasta aquí lo confesable, lo inconfesable explicaría mejor las cosas. Así que tengo que tomar medidas, y para ello quiero hacer un comunicado oficial:
Se anuncia que apartir del día de hoy, 28 de mayo de 2007, Dyta se retira de la vida pública y social (aunque esta última parece que me retiré hace más tiempo) hasta nuevo aviso, posiblemente dentro de un mes, día que oficialmente vuelve de hacer exámenes con alegrías o con penas. No se descarta una visita fugaz para ver cómo sus fieles lectores le dan ánimos y le prestan su apoyo. Al igual que la conexión a Internet queda terminantemente prohibida, televisión, lecturas y teléfono también.
Sólo se permitirá un régimen de llamadas cortas en la que manifestará su desesperación y dará rienda suelta a su locura. Todo lo que en estos días pueda decir de una manera agresiva, borde, tonta o divertida; no se tendrá en cuenta por motivos razonables de pérdida de sensatez.
Dory, se te permite recoger a Dyta del trabajo (se te comunica a ti, por ser la persona físicamente más cerca) e invitarla a merendar para despejar la mente.
No se apagará el móvil en realidad, porque se ha descubierto que cuando no hay saldo, no hay amigos.
No sabemos a ciencia cierta cuáles pueden ser los efectos secundarios de este enclaustramiento, pero para mayor tranquilidad, se encomienda a toda persona con piscina y/o comodidades aprovechables en verano, que deje las puertas abiertas para la recuperación física (el color blanco nuclear de estudiante puteado, por ejemplo) y mental.
Se recomienda, a modo de consejo, un buen homenaje sin ningún tipo de censura a cualquier crustáceo y, por supuesto, con champagne. Puede ser en un restaurante o en casa particular, eso a gusto del/los anfitriones.
Se exime de toda responsabilidad para con el orden de las habitaciones propias y ajenas, así como poner la mesa o ir por el pan (por si cuela...) a Dytamáscaraqueespalda.
Por ahora y hasta nuevo aviso eso será todo. Muchas gracias por su tiempo y dedicación,
La Dirección.
Suerte a todo aquel/aquella pringado/a que se encuentre en mi misma situación.





