Ellos me protegen de ti,.. de ellos, ¿quién me va a proteger?
Paso de leerme otra vez, todo lo que he leído ya… Para, en ese tiempo, hacerte entender a ti y a todos los demás: que yo camino recto, que nunca freno mi paso, pase lo que tenga que pasar. Vengo andado de lejos y traigo cansados los brazos de tanto meterme a pelear. Que yo camino recto, nunca vuelo bajo y tengo claro dónde tengo que llegar. Que nunca paro quieta y siempre lo intento una vez más.
Me siento con la responsabilidad de dejar claro, que pese a todo el “miedo” que se me inculcó con mi profesora de autoescuela, por el nivel de exigencia y por sus estados de humor, la mujer es un encanto. No se altera, no da voces, ni riñe de mala manera como para hacerte sentir que te ha tratado mal.
Totalmente al contrario, se toma con bastante filosofía los fallos. Tiene bastante paciencia. Cualquiera podría pensar que le estoy haciendo la pelota. Incorrecto. Pues no creo que llegue nunca a leer estas líneas, y mejor así. Yo, es que personalmente, me lo paso genial en las clases. Tanto que incluso el sablazo que me atraviesa cuando voy a pagar un número determinado de clases, me parece justificado.
Ainss… Qué ingenua yo cuando el primer día llegué una hora tarde a la cita, por culpa de una lluvia torrencial que calló aquel día (bonito día para estrenarme…). Tal era la imagen que tenía formada de ella, que el camino que duró hora y media en el autobús pero el peor que recuerdo en mucho tiempo. Sin embargo, nada que ver. Ningún día ha pagado su mal humor conmigo.
Así que, es justo que lo diga y contradiga las informaciones que me llegaron antes de. Como será la cosa que el momento del día en que más disfruto es ese tiempo en el que estoy conociendo Sevilla… (Qué triste lo mío…).Lo mejor del día es cuando formulo la pregunta más repetida en nuestros viajes de conducción: ¿dónde estamos? Noto que me mira como pensando dónde me habré criado… Es una vergüenza, lo sé. Pero me sacas de mi barrio, y dos o tres cosas más, y me dices que estoy en Valencia, y quizás hasta pique.
No me canso de mirarte a la cara, no me canso de vivir en escenarios y no hay más adversarios que nosotros de espalda… Hay un paraíso en cada piel y un Dios en cada hombre.
Hoy, por fin me he decidido a hacerlo: me he comprado unas gafas nuevas. Después del disgusto de enterarme que mi pequeña ceguera va en aumento, era justo que al menos, cambiase un poco que ya me voy cansando un poco de mi imagen. Hoy me han dicho claramente que no exploto mi belleza y mis posibilidades…ainss, lo sé, lo sé. Y para que las palabras no se las lleve el viento, pues sigamos dando pequeños pasitos hacia esa meta que dicen que se llama, quererse un poquito más. Pero poco a poco, que me cuesta un poco, que son muchos años.
Y tú, ¿qué dices corazón? Que no se me acomode el amor pa’ cuando estalle… Y tú, ¿qué dices corazón? Que me tiendas al Sol en plena calle. Y tú, ¿qué dices corazón? Que el tiempo es la fragua que aprieta mis alambres. Y tú, ¿qué dices corazón? Que te calles, que te calles, que te calles…
A veces las cosas aburren. Y ahora pienso que me aburre escribir con nicks cuando me quiero referir a alguien, a mi misma por ejemplo. Así que lo mismo, un día de esto agarro y los llamo a todos pos sus nombres. Total, si los que leemos esto nos conocemos todos,…
Buff… Necesito inspiración pero ya!!!





