Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2006.
Resumen
- 24/10/2006 15:10 - Pasen y vean
- 24/10/2006 22:06 - Mañana, a levantarse temprano
- 27/10/2006 07:07 - Y el lobo vino esta vez
- 27/10/2006 20:00 - Parte de lo que no me gusta
- 28/10/2006 05:38 - Por hablar
- 28/10/2006 15:29 - ¡Vértigo que el mundo pare!
- 30/10/2006 05:18 - No puedo escapar de mis genes
24/10/2006
Pasen y vean
Por fin estoy aquí, decidida a hacer una crónica más o menos constante de la locura que hice hace un año, al venirme al Norte español a estudiar una carrera que no conoce ni el tato, y que si todo sale bien, acabará dentro de unos meses (la carrera no, mi andanza por estos helados parajes). Al principio pensé en solo darle el gusto a mis amigos, pero luego dije, qué coño, que lo lea todo aquel que pueda, ¿tengo algo que ocultar? Pos seguramente sí, pero así me ahorro tener que contar las mismas historias de lo que me pasa una y otra vez, porque qué quereis, me cansa.
El hecho de usar "nicks" para dirigirme al personal de mi entorno, es por si alguien se molesta de que use su nombre verdadero aquí por la red. Quedais avisados. Y advertir, que todo lo que escriba en este blog, NO podrá usarse en mi contra. Que al fin y al cabo, es mi manera de ver el mundo, ¿no? De todas formas, admito críticas, es más os animo a ello, siempre que se basen en el respeto que luego tener que estar dando collejones cada dos por tres, me estresa.
Esto lo hago pa mi gente, pero que mi gente es suceptible de ser ampliada en número, jejeje, así que si alguien entra, lee mi blog (mis chorradas más bien), y oye, le hace gracia que se quede, ¿eh? Que aquí todo el mundo es bienvenido.
También decir que si alguien lee con la intención de enterarse de morbosidades de mi vida, va listo... porque a pesar de todo, soy muy celosa de mi intimidad...
Que no me enrollo más, disfrutad, reiros, enfadaros... pero no me lo tengais en cuenta!
Mañana, a levantarse temprano

Todas las mañana pongo mi despertador a las 8:21. Antes solía poner el móvil, pero desde que me contaron que con las radiaciones se podían freir huevos (cosa que no sé si es cierta, pero ante la duda...), procuro apagarlo pasado una hora prudencial en la que no me vayan a llamar o, en su defecto, mandar algún sms. Pero debe ser que me quieren poco, porque últimamente no recibo toques o sms, de más de dos personas diferentes. (¿Se seguirán acordando de mí el personal,no?). El caso es que cuando suena ese maldito "pí,pí,pí" el mundo se me cae encima. Hay veces que mi propio organismo para joderme se despierta 30 o 45 minutos antes de tiempo y a mí, qué quereis que os diga, pero no poder gozar de mi sueño ese tiempo me fastidia bastante, porque me quedo en la cama viendo pasar el tiempo. Y lo peor no es eso, si no que mi mente se pone a repasar lo que me toca hacer ese día, y me agobio antes de tiempo. Otras veces, me acuesto tan cansada que duermo del tirón y entonces el despertador me depierta repentinamente, arrancándome de cuajo del mundo de Morfeo, y una que tiene el corazón muy pequeño, se lleva unos sustos que no se merecen tan temprano. Esas son mis dos formas de levantarme. La primera tiene una parte negativa, y más ahora que mis clases son por la tarde, que me agobio tanto que suelo cambiar mil veces mis planes, y al final, no hago nada de lo que me había propuesto la noche anterior. La segunda manera, hace que me levante ya acelerada. No sé cuál de las dos formas prefiero para despertarme.
Tengo que reconocerlo, me encanta dormir. No puedo evitarlo. Cuando puedo soy capaz de levantarme super tarde y sin ningun remordimiento de perder toda la mañana o todo el día, solo por quedarme durmiendo, mi barrita del sueño no se llena nunca. Aunque eso me viene de familia, mi madre debió trasmitirme un gen dominante del sueño o algo por le estilo... (ella no es que sea mejor que yo en ese sentido, ¡y que se atreva a negármelo! Ha llegado a tirarse casi todo un día en la cama, y sin ninguna justificación). Porque no quiero pensar que tengo deficiencia de alguna sustancia del organismo (maldita sea la influencia de la carrera que estudio) que me cree tantas ganas de pasar mi tiempo, calentita en la cama.
Todo este rollo sólo viene porque el cabrón de mi profesor, Bilbo Bolsón (así lo llamo yo), nos ha recordado hoy que mañana tenemos prácticas con él por la mañana temprano (omito la hora, por si recibo críticas de personas que tengan que activarse a una hora más temprana). Y a mi me parece un horror. Odio madrugar. Además desde hace dos días, aquí hace frio, pero de verdad (no quiero decir que el resto de España sea de mentira, pero aquí se nota la diferencia, o la noto yo). Los días amenecen blanquísimos y no deja de llover, vamos, a mi me da que a nevar se pondrá dentro de poco. Los mismo días me invitan a quedarme con mi edredón y mis pocas ganas de tomar tierra firme, calentita en la cama. Pero, no, eso a Bilbo Bolsón le importa un pito. No tiene compasión de pobres perezosas como yo. Aiiins!! Qué vida más dura.
En fin... que por mucho que me queje no voy a cambiar el hecho de que tengo que levantarme mañana temprano. Suelen decir que "mal de muchos, consuelo de tontos", y yo, qué quieres, pero en esta ocasión me alegra no tener que ser la única sufridora!!
27/10/2006
Y el lobo vino esta vez
Todo el mundo que me conoce sabe que lo mismo me da por pasar unas épocas que no entro en casa, como me da por no salir de ella. En ésta última situación me encuentro ahora. Se supone que estoy en plan responsable porque para conseguir lo que quiero, no me queda otra. Me busco mil y una excusas para justificar mis pocas ganas de salir, porque la verdad, el mismo plan siempre me aburre, pero reconozco que de vez en cuando, no está mal. En caso es que tantas "medias verdades", han hecho que caiga en el cuento de "Pedro y el Lobo" de sobra cononocido (¿no?). Y ayer, me tocó aguantar el chaparrón.
Mi amiga Mirtle, que ya anda un poco desesperada porque no sabe qué hacer conmigo, vino ayer tarde a buscarme a casa, a ver si me pillaba con las defensas bajas y me sacaba de estas cuatro paredes. Y como, siempre, pues no lo consiguió. Pero, esta vez yo tenía una razón verdadera y de peso! Que por supuesto ni ella ni La Malota, se creyeron. Yo estoy harta de decirles que, en realidad, no tiene nada que ver con esta ciudad ni con ellas, sino que yo me aburro muy pronto y prefiero quedarme en casa (tengo mucha gente que puede corroborarlo, preguntenle a mi prima La rubia). La cosa es que ayer me negaba a salir porque hoy viernes por la mañana, tenía prácticas de bichitos. Y claro, mucho espabilao suelto me podría decir que haber empalmao, o que hiciera el esfuerzo y al volver a casa ya dormiría. Pues no listo, porque eso ya lo probé una vez y fue horrible. Fue exactamente el año pasado y con la misma práctica de bichitos, pues es una asignatura que creo me perseguirá el resto de mi existencia. El mismo día del mismo mes hace un año...
"Dyta se dispuso a coronar la semana del novato saliendo el jueves teniendo prácticas el viernes a las 9 de la mañana. "Soy joven" se dijo, "si no lo hago ahora, ¿cuándo?". A parte también tenía que celebrar el cumpleaños de un amigo. Todo empezó yéndose a dicho cumpleaños, donde entre otras cosas echaron un duro. Estaba todo bastante animado, y entre ellas la propia Dyta. Sería cosa de las 2 a.m. cuando todos se diponían a irse a terminar la fiesta a una conocida zona de marcha de esta ciudad. Dyta, se arregló un poco, y entre risas y un poco de mareillo, se fue andando con todo el personal. Primera parada, un sitio bastante ambientado que le recordó la primera noche triunfal (la apodaron La Campeona desde entonces) en aquella ciudad. Un chupito y a divertirse. Dyta, cada vez más contenta. Porque hay que decir que a ella le cuesta salir, pero cuando sale, sale. Y mira que es tímida, pues se suelta la tipa. Bueno, el caso es que eran ya las 5:30 a.m. y nos echaron del último sitio. Así que decidimos irnos en taxi a una famosa discoteca que esa noche tenía fiesta especial de novatos, y que estaba a tomar por culo. Dyta, en su salsa y teniendo que reconocer que con Zita se lo pasó de arte. De hecho, por culpa de ella, volvería a triunfar. (¡Y de qué manera!). El tipo en cuestión estaba en 4º de carrera, había que verlo! (¡Qué noche!
). Abreviando, el rollo se cortó a las 7:30 a.m. aproximadamente, hora en la que Mirtle, Reyes y Dyta pidieron un taxi para volver a la residencia. Eran las 8 a.m., tenía clase a las 9 a.m. e iba con un buen puntillo en lo alto. Dormir hubiese sido un horror. Así que optó por ducharse, y cambiarse de ropa ya que apestaba a humo. Fue la hora más larga del mundo. Se tomó tres cafés para matar el tiempo y para aguantar. Por fin, en prácticas.
Había que ver a las 3 Marías entrando en el laboratorio. Se sentaron en sitios diferentes y delante de ellas había un microscopio y una bandeja con bichos acuáticos. Creo que es lo único que recuerda. Bueno sí, y un bla, bla, bla, bla, bla de fondo del profesor LaBordeta. Las prácticas duraban 2 horas. Las dos peores horas de toda su vida, las dos horas más interminables del mundo mundial. No sabía qué había a su alrededor, no tenía ni idea de qué bicho estaba contemplando, no atinaba a enfocar bien el microscopio (Reyes, esto último ni lo intentó). En realidad, bastante tenía con mantenerse erguida y despierta en el asiento. La práctica, que como he dicho duraba 2 horas, ellas la terminaron en 15 minutos. Ese día, se juró no volver a ir en esas condiciones a ninguna práctica más en su vida."
En fin... eso fue lo que pasó el año pasado. Esta mañana, tuve la misma práctica, aunque no he podido contrastar si con los mismos bichos o no, puesto que no me acuerdo de nada de dicha práctica. Y estoy bastante satisfecha de no haberle hecho caso a Mirtle esta vez, porque hoy hasta se me han quedado cortas las dos horas que teníamos para ver todos los bichos que tenía que ver y tomar todos los dibujos y apuntes necesarios.
Ayer me tocó aguantar bronca a dos bandas, y la verdad es que por una vez, sí que estaba justificado.
Que viene el loboooooooo.....
Parte de lo que no me gusta
No me gusta sentirme controlada.
No me gusta dar explicaciones de lo que hago y por qué.
No me gusta que me impongan sin razonar.
No me gusta la banalidad.
No me gusta la doble moral.
No me gusta el interés.
No me gusta sentir que no me merezco lo que tengo.
No me gustan las frases regaladas.
No me gusta "quedar bien".
No me gusta sonreir si estoy triste ni llorar si soy feliz.
No me gusta que no me dejen ser yo.
No me gusta que me critiquen sin conocerme.
No me gusta que me juzguen.
No me gustan las mentiras.
No me gusta que me hagan sentir inferior.
No me gustan los fantasmas.
No me gustan los que van de no haber todo un plato.
No me gustan los listillos.
No me gustan los que crean una montaña de un grano de arena.
No me gustan los que olvidan.
No me gusta olvidar de dónde vengo ni qué fui.
No me gusta que me intenten manejar.
No me gustan los chantajes emocionales.
No me gusta los que hacen la pelota para conseguir lo que quieren.
No me gustan los que sacan conclusiones de la nada.
No me gustan los hipócritas.
No me gustan los que creen tener la verdad absoluta.
No me gustan las dobles intenciones.
No me gusta tener que seguir reglas sociales.
No me gustan los tópicos.
No me gustan los que manejan a otros.
No me gustan los que se dejan manejar.
No me gusta imponerme.
No me gustan los que no respetan otras formas de vidas y otro gustos.
No me gustan los que no dan segundas oportunidades.
No me gusta la superficialidad.
No me gusta la falta de personalidad.
No me gustan las "caras bonitas" y las mentes vacías.
...
No me gusta estar lejos de los míos.
28/10/2006
Por hablar
Lo ha conseguido por fin, Mirtle me sacó de casa anoche. Y tengo que reconocer que me lo pasé muy bien, creo que hacía muchísimo tiempo que no me reía tanto, y lo necesitaba. Ayer no supe combatir su letal ataque psicológico, y eso que resistí bastante, pero me tenía como se dice vulgarmente cogida por las pelotas. Y es que soy una bocazas, porque el día anterior viendo que el lobo había venido a comerse las ovejas, en un intento desesperado por salvar el rebaño, le prometí que el día siguiente saldría seguro. Así que ayer, usó su arma de destrucción masiva contra mi: mi palabra de honor, y me ganó la batalla.
La noche estuvo muy bien, ¿para qué engañarnos? Me pasa siempre. Me cuesta encender motores, pero cuando la máquina está en marcha, lo disfruto bastante (y eso Mirtle lo sabe). Beber no bebí demasiado, porque a mí el mocho ese como que me descompone literalmente el estómago y, además me levanto con una resaca que ni en mis mejores tiempos por la sierra onubense. En fin, que aunque me cueste reconocerlo a menudo, me lo paso bien saliendo con esta gente, aunque me falte un poco de confianza con algunos, pero bueno, pasito a pasito. Pero vamos como siga con esos ataques psicológicos, tengo claro que esta me quita a mi la timidez de raíz, porque otra cosa no, pero a la hora de hablar, cortar no se corta un pelo en decir lo que piensa (cuando ha cogido confianza). Y tengo que reconocer que me encanta, aunque se meta conmigo, me río un montón.
Bueno... que voy a tomarme algo, que la cabeza me está matando... ¡¡maldito mocho de mierda!!
¡Vértigo que el mundo pare!
“… ¿Cómo están todos? Te echo de menos…
¡Cómo pasa el tiempo!
Seremos otros, seremos más viejos,…
Y cuando por fin me observe en tu espejo,
espero al menos que me reconozca,
me recuerde al que soy ahora…
¡Vértigo que el mundo pare, qué corto se me hace el viaje!”
Hoy no voy a evitar echar la vista atrás, mis propios sentimientos me lo impiden. Mi cabeza ahora está llena de recuerdos y momentos especiales. Es curioso como nuestra memoria, al paso del tiempo, tiene la capacidad de seleccionar los buenos momentos y desechar los malos, o quizás solo sea la mía que es muy joven. El caso es que mi mejor amiga desde la más tierna infancia (aun no sé qué nick ponerle), acaba de decirme que está un poco triste porque su familia ha decidido vender El Campo, y hoy ha tenido que pasarse el día desenterrando recuerdos de armarios y cajones. Actividad bonita a la par que nostálgica. No me ha hecho falta que me explique el por qué de su apagado estado de ánimo, pues se lo que significa. A mi, también me entristece.
Para mí, tanto ella como su familia, han sido una parte muy importante de mi vida. Sería injusto que llegase a olvidarme que han sido y son también mi familia. Pues, a menudo y a pesar de que de unos años a esta parte no me haya portado con ellos como se merecen, han estado conmigo de una manera mucho más cercana y sincera que muchas personas que tienen la misma sangre que corre por mis venas. Una es descastá pero no tonta. Si tuviera que ponerme a explicar mi infancia, no podría evitar hablar de ellos. El Campo, es solo un lugar en el que se juntaban todos familiarmente. Pero, como pasa con todo, hay veces que ciertos lugares se vuelven muy especiales por los momentos que se viven en ellos. Y eso es lo que pasa en este caso. Yo, que solo viví la mitad, de la mitad, de la mitad, de la mitad de lo que mi amiga vivió guardo con especial cariño todo lo que allí pasé.
Recuerdo la piscina en la que nos bañábamos en verano y donde jugábamos “partidos” de waterpolo, recuerdo los equipos que formábamos para el rugby, para el fútbol… recuerdo los piques sanos entre vencedores y vencidos, recuerdo a mi mejor amigo y a mi haciéndole perrerías a los más pequeños o a mi mejor amiga (son hermanos), recuerdo las interminables y largas partidas de cartas todos juntos, recuerdo las famosas sopas de letras para cenar y todos intentando formar nuestro nombre intercambiándonos letras, recuerdo los piques entre béticos y sevillistas, recuerdo que me trataban como una más, recuerdo que me hacía la dormida a la hora de irme para que mi madre me dejara quedarme a dormir, recuerdo la ilusión que me hacía cuando mi madre me decía que el sábado iríamos allí a comer… pero sobre todo recuerdo, y en esto, estoy con mi mejor amiga, las noches en las que jugábamos al escondite.
Puede que en realidad, solo sea un terreno más de muchos que habrá por el mundo, que ahora está en venta. Pero los recuerdos y el pasado, son nuestros, y por ello El Campo, se hará inolvidable para todos. Porque yo ignoro toda la historia que debe tener detrás, pues yo lo miro con los ojos inocentes de quien compartió bastantes momentos felices, quizás con la nostalgia de la niña que fui, y la verdad, es que prefiero quedarme con eso, no quiero corromperlo ni que nadie lo corrompa. Aquellos años, tanto mis hermanos favoritos como yo, estábamos protegidos de la verdadera realidad de la vida, nos amparaba nuestra niñez, el no tener preocupaciones, problemas… en esos momentos sí que éramos verdaderamente libres, pues no estábamos atados a responsabilidades. Y El Campo, era uno de nuestros más queridos escenarios.
Ahora que la vida nos ha trasladado a lugares diferentes, con personas y ritmos diferentes, es cuando empiezas a darte cuenta de que el tiempo no espera, que pasa inquebrantable poniendo del revés todo orden establecido, y hace que se eche de menos lo que ya no se tiene. Los momentos duran un segundo, y la propia vida dura un suspiro.
No quiero olvidar mis raíces, y espero, sinceramente conservar algo de la niña que fui. Quizás por eso, los breves encuentros con mi mejor amiga (con mi mejor amigo espero poder tenerlos de nuevo, pronto) me trasladan en cierta manera a ese mundo pasado, y por ello, me gustan tanto.
Como suele pasar, la última vez que estuve en El Campo, que no recuerdo cuándo fue, no sabía que ya no estaría allí nunca más. Y eso me permite quedarme con un recuerdo feliz. No me gustan las despedidas.
Mi muy mejor amiga, gracias por todo, esto va por ti, te lo debía.
Y lo que más pena me da, es que al final, no jugamos al escondite por la noche…
30/10/2006
No puedo escapar de mis genes

Acaba de encendérseme el piloto automático y estoy algo traumatizada. Creo que me estoy dando cuenta de que no puedo escapar a mis genes, y lo peor de todo, es que ya estoy viendo qué mitad de ellos me está dominando. ¡Estoy horrorizada! Yo, que siempre pensé que no era como ellos, o al menos no con tanta intensidad, estoy en un callejón sin salida del que antes no era consciente. Y todo ha sido en una inocente conversación con mi madre, acaecida hace breves instantes.
Todo ser viviente recibe su información genética de sus progenitores a partes iguales. Hasta ahí, todo bien. Pues yo ya sé qué gen me domina en el tema económico. Para ponernos en situación, yo me encontraba en medio de dos formas de vida completamente contrarias. Por una parte, el gen dominante es el Señor Vive Al Día (por decirlo finamente) y por la otra es el Señor Toma Uno y Guarda Dos Para Mañana. Yo, esperaba una codominancia entre ellos. Pero está visto que no. Seguramente, quien me conozca bien (la madre que me parió, que dice que le da mucha ventaja sobre los demás. No sé, seria que en los 9 meses de más que vivió conmigo, le tuve que decir muchas cosas a base de patadas, otra cosa no me explico), ya lo sabía, pero yo lo acabo de descubrir ahora.
Me dice mi madre que va venir a verme en 10 días aproximadamente:
- Tengo muchos encargos: a La Joven Pareja, quesos y chorizos; al Banquero, vinos; a La Jerezana una piedra de su horóscopo; al Peque una pulsera y por lo tanto, otra para su hermana. Para Homer, lotería y para La Matriarca también. Ah! Y para tu prima La Rubia, una chaqueta de piel como la mía en roja o en celeste.
Y yo, que podía haber respondido cualquier tontería, que podía haberme alegrado por ellos de que quisieran cosas de mi tierra de adopción, no se me ocurre otra cosa que responderle con pequeña preocupación:
- Pero… todo eso… ¿quién lo paga?
Toma ya, Dyta, la primera en la frente y la segunda también. Si te podía quedar duda si eras adoptada y no, acabas de matar toda incertidumbre. No puedes negar que eres de la familia, y no puedes negar a qué bando pertenece tu gen económico. Porque, cómo será la cosa, que bajo mi punto de vista qué Ministra de Economía se ha perdido España con La Matriarca (que es mi abuela, por si había alguna duda), Hermana Mayor de la Cofradía del Puño Cerrao, y ¡a mucha honra!. Que porque no tiene muchos estudios, ya que si hubiese explotado su potencial que temblara el director del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato.
En fin, sólo me queda confiar en la esperanza de que mi gen mute y mis hijos sean menos agarraos que su madre, como dicen en mi pueblo, La Teoría de la Evolución, como la llamaba Darwin, adaptación al medio simplemente.
PS: Si ya lo decía mi abuelo: Los encargos se hacen por escrito y se le pone el dinero en lo alto, se sopla y el papel que no tiene dinero, NO ES ENCARGO, solo deseo.





