En plena crisis

Me he sentido vieja en un momento. Sé que dentro de dos semanas cambio el dígito de las decenas por uno superior y estoy atravesando por una mini-pre-depresión de juventud. ¡Es un horror! ¿Por qué el tiempo pasa tan deprisa? Ya sé, ya sé que se supone que aun estoy en mi juventud (eso se deja de estar cuando el espíritulo mande, no? o al menos como con eso se animan poéticamente algunos) pero es que no puedo evitar pensar que me hago vieja. Incluso me invitaron a una conferencia de Saber Envejecer, a la que por supuesto no asistí por muy interesante que fuese sabiendo el estado mental de paranoia arruguil en el que me encuentro. Hice algo peor. Me fui a una fiesta de instituto. ¿Cómo se me ocurrió? En teoría (que a mi siempre me falla), no hace a penas nada que lo dejé y siempre es bueno reencontrarse con viejos y viejas conocido, conocidas (que luego no digan que yo discrimino por sexos). Que en realidad no son tan viejos porque no hace nada que dejaste de verlos. Pero ya eres diferente. O será que yo no sirvo para estos encuentros, que por cierto no sirvo, porque entre que me corto y no sé de qué hablar o que no llevo las gafas puestas (estoy ahorrando para unas lentillas) y ya puedo tener a alguien en mis narices que no lo veo, yo me siento fuera de lugar, me tensiono, y por consiguiente, parezco muy seria y desagradable. Cuando la gente que me conoce sabe que no hay persona más ida que yo. No me quejo, sé que la fama me la he creado yo solita. Pero ese no es el tema, algún día entraré en el apasionante mundo de mis rarezas. No hoy. Porque hoy me siento vieja.
¡Qué cansado todo el tiempo aparentar ese saber estar y esa distancia que se toma cuando eres mayor! Como haciendo ver eso de: "jeje, que mono, pero yo ya no hago esas cosas, yo ahora hago cosas más de mi edad". Nos ha jodio. Lo peor es que realmentes llegas a pensar que todo eso es ajeno a ti, y de verdad que tú ya estás en otra onda más madura. Pero seremos imbéciles arrogantes, que hasta hace nada nos limpiábamos los mocos en la manga del jersey y ahora usamos el coche hasta para ir a comprar el pan a la tienda de toda la vida al lado de tu casa. ¿¡En qué nos estamos convirtiendo!?
Es que en esta etapa que odio, de ¿qué vas a hacer con tu vida? o en su defecto, ¿qué estas haciendo con ella?, no dejo de romperme la cabeza y la paciencia de mis amigos y amigas con las preguntas de "Ysi". ¿Y si me estoy equivocando? ¿Y si es mejor que deje esto? ¿Y si es mejor que empiece lo otro? ¿Y si me voy a este sitio? ¿Y si hablo con Pepito? ¿Y si pido una beca y me voy no se donde?, etc, etc. ¡¡¡Que estrés!!! Y lo peor de todo es que cuando en unos días me haga un poco más vieja, todo irá a peor. No sé si voy a sobrevivir a esta crisis.
Porque si sobrevivo será para que con el tiempo entre en la etapa en la que yo sea la que pronuncie la frase odiada por todos y todas en la infancia: Cuando seas padre comerás huevo. Y yo no la entendía, porque a mi jamás me gustó el huevo.
¡¡QUIERO VOLVER A PREESCOLAR!! ¡¡Prometo no volver a desear ser más mayor!!
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Autor: Malota
Fecha: 23/12/2006 17:32.
Autor: Supercoco
Fecha: 02/01/2007 10:35.





