Bendita Sanidad Pública
LLevo toda la mañana preguntándome, ¿qué haríamos sin estos funcionarios tan simpáticos que con tanta amabilidad te atienden? Estoy tan contenta de ver que en un ambulatorio u hospital desde el celador, pasando por los administrativos y hasta el especialista están tan felices con el papel que desempeñan en beneficio de los pobres pacientes, que no puedo dejar de sentirme en paz con la Sanidad Pública Española. Yo no puedo llegar a entender cómo hay gente que se queja, vamos, bajo mi punto de vista es que no deberían ni existir las hojas de reclamaciones. Da gusto pasar toda una mañana rodeada de gente tan amable. Que tú llegas con una cita que te dieron hace dos meses, haciendo a tu familia recorrerse 800km en un día, y resulta que se olvidaron de avisarte que te la cambiaron para una hora antes, ¿crees que ellos tienen la poca vergüenza de decirte que no te atienden por llegar con una hora de retraso? ¡¡No, por Dios!! Asumen a la primera, y sin hacer que te marees mientras te van mandando de ventanilla en ventanilla pasandose el mocho hasta llegar a la supervisora, todo error y te pasan consulta lo más rápido posible, por las molestias del cambio. Es un gusto desde luego tratar con gente así. Vamos que si llegas de mal humor, ellos te lo quitan en seguida.
Y es que los pacientes no tienen ninguna culpa de fallos administrativos, y los médicos y las enfermeras, que no pueden estar más satisfechos de su trabajo, lo saben y si hiciera falta se quedan horas extras hasta que lo terminen, que si luego tienen que pedir explicaciones, ya se las piden al director o al máximo responsable. Pero su regla de oro, seguida al pie de la letra, es no pagarlo con una pobre chica que solo quiere que le digan de una maldita vez qué es lo que le pasa a su rodilla que no le deja hacer nada. Son unos cielos. Ains!! Si es que la gente se queja por puro vicio, señores.
En fin... Por suerte llegué a tiempo a abrir la rata. Pero es que, ¿qué se creían estos funcionarios? Fueron a topar con La Inspectora que hasta estuvo a punto de enseñar credencial andaluza que valer no valdría de nada, pero prestigio si que da en el gremio, vamos un show. A favor de ellos, diré que tengo que reconocer que es el primer traumatólogo que parecía desempeñar bien su trabajo. Me exploró bastante bien, hasta me hizo daño de todo lo que me tocó (entendemos que se limitó a mi rodilla únicamente). No como el último que me dijo sin cortarse un pelo que algún día me levantaría de la cama con los años (10 o así) y ya no me dolería, por obra y gracia del Espíritu Santo, que tan bien se lleva con él. El caso es que me inyectó algo en la rodilla (aun me duele), él cree que es el tendón (ya lo contará con pelos y señales la propia Inspectora), un tratamiento con un antiinflamatorio durante dos semanas y a ver la evolución. Si mejoro, perfecto, si no tendré que hacer rehabilitación y una resonancia.
Así que nada, dentro de dos semanitas a visitar de nuevo a mis amiguitos del ambulatorio norteño. ¡¡Ains!! ¡¡Qué ganas tengo!! Si es que no hay un plan mejor...
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Autor: NearYou
Fecha: 11/11/2006 15:03.





