El Orden De Mi Desorden

Mamá está al llegar

LLegará dentro de una hora si no está ya intentando entrar en esta pequeña ciudad, porque mira que es complicado hacerlo. La excusa de la visita es acompañarme al médico, y ya le vale. He tenido que batallar con La Matriarca, de la que he escuchado que ya soy muy mayorcita como para que me acompañen. Y tiene razón, lo soy, y podía ir perfectamente pero... ¿cómo privar a mi madre de hacerme una visita? Y es que la muy lista se lo monta genial diciendo que ella tiene que estar presente, y yo quedo fatal por hacer recorrer a mi madre cientos de kilómetros. Porque la cuestión es esa, yo hago que mi madre venga.

 A mi me parece genial su visita, ya que yo no puedo bajar. Además me ha prometido homenaje después de un examen que tengo el viernes (que la verdad, no sé que vamos a celebrar, porque al paso que voy...). Aunque nada puede superar los homenajes que nos montamos madre e hija en casa. Otra de las razones por las que estoy deseando que venga es que seguramente cuando entre a mi casa, me pondrá pegas de cómo tengo la habitación, de cómo ordeno la ropa o de que tenga o no echa la cama. Y entonces será la primera vez que pueda decirle claramente: "Esta es MI casa con MIS normas y mientras estés en MI casa tendrás que atenerte a MIS normas"... ains!! No sabe nadie las ganas que tengo de poder responderle con lo mismo que ella no para de decirme a mi cuando vuelvo a mi casa, o sea, a SU casa Burla Pero todo de buen rollito, ¿eh? Que a ver si se va a enfadar y luego me va a soltar que lo que trae es SU dinero y pagará SU comida, y comprará SUS cosas y me quede yo con cara de póquer, por chulita. Así que mejor se lo digo el último día, no vaya a ser la fastidiemos.

 Me ha estado llamando todas las noches, de todos los día de esta última semana y parte de la otra; para preguntarme:

-¿Qué me llevo?

-Mamá, no lo sé... ahora hace fresquito, pero no demasiado.

-¿Podré estrenar el bisón? ¿Me llevo las botas catiuscas?

-No mamá, hace fresquito y no llueve, no te esperes gran cosa.

-¿Crees que nevará? Mira que si nieva, qué ilusión! ¡Ojalá!

-Mamá! Hace FRES-QUI-TO.

Después de tener esta conversación constantemente me dan ganas de decirle a La Matriarca: "Sí, mi madre está muy preocupada por acompañarme al médico, qué mala hija soy por hacerla venir, ¿eh?".

Lo malo es que la pobre se va a llevar un chasco tremendo, porque esta linda y limpia ciudad, ha amanecido FRES-QUI-TA, con un Sol espléndido en lo alto del cielo y sin ninguna nube. Parece que el tiempo debía saber que venía ella y ha cambiado sus planes de los últimos días. Me da pena, va a pensar que está gafada o algo.

En fin... ahora me tocará aguantar que me diga que si estoy más o menos gordita, que si me tome las vitaminas de no sé qué, que me eche la crema de no sé cuántos, etc... pero, ¿qué queréis qué os diga? Que madre no hay más que una... y la mía está en camino, ¡¡¡BIEN!!!

 

09/11/2006 11:52. Autor: Dyta. #.

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Autor: Flor de lotto

jajajajjajajaj Vaya dos... no me quiero ni imaginar el show cuando llegue vamos... en fin, suerte y aprovexa de la compañía jejej

Fecha: 09/11/2006 20:22.


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