Y el lobo vino esta vez
Todo el mundo que me conoce sabe que lo mismo me da por pasar unas épocas que no entro en casa, como me da por no salir de ella. En ésta última situación me encuentro ahora. Se supone que estoy en plan responsable porque para conseguir lo que quiero, no me queda otra. Me busco mil y una excusas para justificar mis pocas ganas de salir, porque la verdad, el mismo plan siempre me aburre, pero reconozco que de vez en cuando, no está mal. En caso es que tantas "medias verdades", han hecho que caiga en el cuento de "Pedro y el Lobo" de sobra cononocido (¿no?). Y ayer, me tocó aguantar el chaparrón.
Mi amiga Mirtle, que ya anda un poco desesperada porque no sabe qué hacer conmigo, vino ayer tarde a buscarme a casa, a ver si me pillaba con las defensas bajas y me sacaba de estas cuatro paredes. Y como, siempre, pues no lo consiguió. Pero, esta vez yo tenía una razón verdadera y de peso! Que por supuesto ni ella ni La Malota, se creyeron. Yo estoy harta de decirles que, en realidad, no tiene nada que ver con esta ciudad ni con ellas, sino que yo me aburro muy pronto y prefiero quedarme en casa (tengo mucha gente que puede corroborarlo, preguntenle a mi prima La rubia). La cosa es que ayer me negaba a salir porque hoy viernes por la mañana, tenía prácticas de bichitos. Y claro, mucho espabilao suelto me podría decir que haber empalmao, o que hiciera el esfuerzo y al volver a casa ya dormiría. Pues no listo, porque eso ya lo probé una vez y fue horrible. Fue exactamente el año pasado y con la misma práctica de bichitos, pues es una asignatura que creo me perseguirá el resto de mi existencia. El mismo día del mismo mes hace un año...
"Dyta se dispuso a coronar la semana del novato saliendo el jueves teniendo prácticas el viernes a las 9 de la mañana. "Soy joven" se dijo, "si no lo hago ahora, ¿cuándo?". A parte también tenía que celebrar el cumpleaños de un amigo. Todo empezó yéndose a dicho cumpleaños, donde entre otras cosas echaron un duro. Estaba todo bastante animado, y entre ellas la propia Dyta. Sería cosa de las 2 a.m. cuando todos se diponían a irse a terminar la fiesta a una conocida zona de marcha de esta ciudad. Dyta, se arregló un poco, y entre risas y un poco de mareillo, se fue andando con todo el personal. Primera parada, un sitio bastante ambientado que le recordó la primera noche triunfal (la apodaron La Campeona desde entonces) en aquella ciudad. Un chupito y a divertirse. Dyta, cada vez más contenta. Porque hay que decir que a ella le cuesta salir, pero cuando sale, sale. Y mira que es tímida, pues se suelta la tipa. Bueno, el caso es que eran ya las 5:30 a.m. y nos echaron del último sitio. Así que decidimos irnos en taxi a una famosa discoteca que esa noche tenía fiesta especial de novatos, y que estaba a tomar por culo. Dyta, en su salsa y teniendo que reconocer que con Zita se lo pasó de arte. De hecho, por culpa de ella, volvería a triunfar. (¡Y de qué manera!). El tipo en cuestión estaba en 4º de carrera, había que verlo! (¡Qué noche!
). Abreviando, el rollo se cortó a las 7:30 a.m. aproximadamente, hora en la que Mirtle, Reyes y Dyta pidieron un taxi para volver a la residencia. Eran las 8 a.m., tenía clase a las 9 a.m. e iba con un buen puntillo en lo alto. Dormir hubiese sido un horror. Así que optó por ducharse, y cambiarse de ropa ya que apestaba a humo. Fue la hora más larga del mundo. Se tomó tres cafés para matar el tiempo y para aguantar. Por fin, en prácticas.
Había que ver a las 3 Marías entrando en el laboratorio. Se sentaron en sitios diferentes y delante de ellas había un microscopio y una bandeja con bichos acuáticos. Creo que es lo único que recuerda. Bueno sí, y un bla, bla, bla, bla, bla de fondo del profesor LaBordeta. Las prácticas duraban 2 horas. Las dos peores horas de toda su vida, las dos horas más interminables del mundo mundial. No sabía qué había a su alrededor, no tenía ni idea de qué bicho estaba contemplando, no atinaba a enfocar bien el microscopio (Reyes, esto último ni lo intentó). En realidad, bastante tenía con mantenerse erguida y despierta en el asiento. La práctica, que como he dicho duraba 2 horas, ellas la terminaron en 15 minutos. Ese día, se juró no volver a ir en esas condiciones a ninguna práctica más en su vida."
En fin... eso fue lo que pasó el año pasado. Esta mañana, tuve la misma práctica, aunque no he podido contrastar si con los mismos bichos o no, puesto que no me acuerdo de nada de dicha práctica. Y estoy bastante satisfecha de no haberle hecho caso a Mirtle esta vez, porque hoy hasta se me han quedado cortas las dos horas que teníamos para ver todos los bichos que tenía que ver y tomar todos los dibujos y apuntes necesarios.
Ayer me tocó aguantar bronca a dos bandas, y la verdad es que por una vez, sí que estaba justificado.
Que viene el loboooooooo.....
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Autor: Flor de Lotto
Fecha: 27/10/2006 09:56.





